Pienso, pienso sin llegar a ningún lugar adentro mío. No sé adónde van todas las cosas, toda esta tristeza, toda esta nostalgia... La casa ya no es casa, el silencio es un gran mueble que ocupa hasta las paredes y hay noches en que me gustaría que todo se prendiera fuego para ser ceniza y volar.
¿Adónde ubico todo lo nuevo? No tengo lugar.
¿Adónde van las emociones muertas? ¿Viven aún?
Por milagro hoy llueve, dicen que el agua aclara. Ojalá.